«Universo Sonoro»

«Universo Sonoro»

Un juego de interactividad vibrante que nos invita a vivir la música más allá de lo auditivo

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Laura Polania, productora escénica y visual nos propone un juego de interacción de todos los sentidos, a partir de una instalación de arte sonoro y sensorial para la población con discapacidad auditiva y la población oyente.

Leitmotiv:

Laura Polania ha estado interesada en el campo del arte sonoro desde siempre, apasionada por la música y lo que está suscita en las personas, quiso desarrollar como proyecto de grado una instalación sonora y sensorial para la población con discapacidad auditiva pero integrando también a la población oyente; “Este proyecto surge de la pasión por escuchar la música e integrar todas las sensaciones en un mundo.  Siempre soñaba con crear mi propio espacio donde me podía identificar a través de lo sensorial; mediante lo visual y lo táctil, entonces fue como mi rinconcito de creación” nos comenta Laura.  

Por esta razón decidió crear este “universo sonoro” en una cabina que integraba varias disciplinas artísticas y que se convirtió en un espacio de experimentación e interacción. Laura quería ofrecer a la comunidad sorda una experiencia artística que integrará varias disciplinas pero que sobre todo fuera de su completo disfrute, sin dejar de lado la población oyente y que funcionara como un espacio para compartir sin limitaciones o exclusiones de grupos sociales, pues como lo expone Laura; “…creo que la sociedad todavía no ha entendido que el arte es muy universal, no solamente es para ciertas personas, entonces yo consideré que sería un proyecto muy experimental y sensorial porque lo que hace el arte es unir y proponerles a ellos la oportunidad de compartir y explorar juntos”.

Y eso es precisamente Universo Sonoro, un espacio de unión y exploración sensorial para todo tipo de comunidades, donde el juego y la experimentación son el vehículo principal en la construcción de una experiencia.

“…creo que la sociedad todavía no ha entendido que el arte es muy universal, no solamente es para ciertas personas, entonces yo consideré que sería un proyecto muy experimental y sensorial porque lo que hace el arte es unir y proponerles a ellos la oportunidad de compartir y explorar juntos.”

Grupo focal:

En los proyectos de este tipo no es tarea fácil tener acceso a la población objetiva y los artistas deben pasar por muchos cercos institucionales que les impiden acceder a un trabajo de creación y experimentación con la población. Para Laura no fue la excepción y después de tocar muchas puertas de instituciones tanto públicas como privadas por medio de una convocatoria por redes sociales, se pudo desarrollar el trabajo de campo con dos personas interesadas en el proyecto.

Fueron en total tres sesiones de experimentación sensorial con el grupo objetivo y  un intérprete de señas. En este se definieron las líneas conceptuales que atravesaría la instalación y se pusieron a prueba todos los materiales con los que se realizaría la composición sonora y escénica de la cabina: “las tres sesiones se basaron en lo más importante; el sentido del tacto y como recogemos información a través de ejercicios muy sensoriales y de frecuencias bajas; utilizando diferentes materiales que pudieran conducir o enviar el sonido mucho más rápido para que ellos pudieran sentir el ritmo de las canciones”, nos comparte Laura.

Todo el trabajo sensorial estuvo ligado al tema del juego y la interacción con los materiales, los participantes intercambiaron ideas sobre lo vivenciado en cada sesión y toda esta información fue materializada en la construcción de la cabina, según lo que nos cuenta Laura; “…pudimos identificar qué materiales son muy buenos para conducir el sonido, en este caso el plástico, el metal y la madera fueron los más apropiados, y con estos tratamos de encontrar el tipo de frecuencias en las canciones, utilizando finalmente la música la electrónica.”

Al diseño sonoro basado en bajas frecuencias para la apreciación musical por parte de la población objetiva, se suma un tema de exploración y sensibilización visual; a partir del diseño de un esquema de luces que proponían otra forma de acercamiento a la pieza musical: “Lo visual fue una muy buena fuente para indicarnos cómo era el ritmo y también la sensación que nos produce la música; fue un juego de luces, tratando de identificar donde era más fuerte y donde era más suave con los colores y las emociones que les producía.”

Materialización:

El diseño de la cabina fue un trabajo compartido con la población objetiva, pues todos los materiales que aparecían en ella fueron aprobados por el grupo focal, tenido en cuenta sus necesidades, intereses y disfrute estético. La cabina contaba con seis paredes, para que máximo seis personas pudieran disfrutar simultáneamente de la experiencia sensorial.

Laura se valió de los saberes de todo un equipo de trabajo para la producción de la cabina; entre escenógrafos, diseñadores sonoros y técnicos en construcción llevaron a cabo la materialización de la idea, integrando el material obtenido en el trabajo de campo. “La madera y el metal fueron un buen conductor y no necesite insonorizar la caja, sin embargo, fueron necesarios los parlantes de baja frecuencia con contacto del material para que ellos pudieran sentir a través de los pies, y que esto fuera un conductor a toda la cabina”, nos comparte Laura sobre la materialización.

Como se dijo anteriormente, la cabina contaba con seis paredes: la pared de texturas que incitaba a explorar con el sentido del tacto todo tipo de sensaciones; la pared de creatividad era un espacio para jugar con pinturas y plasmar en ella sensaciones producto de la interacción en la instalación. La pared de luces estaba construida en un sistema de bombillos que podían prenderse y apagarse a voluntad del espectador, jugando con los ritmos vibrantes de la composición sonora y en consonancia con la pared del techo lumínico.

Y por último, las dos paredes más importantes que  hicieron posible la conducción de vibraciones del sonido a toda la cabina; una pared de bombas y la pared del piso, que a partir de la implementación de parlantes de baja vibración permitieron tanto a la población con discapacidad auditiva como a la población oyente, vivenciar la experiencia sensorial en todo su esplendor.

Encuentro con el público:

En la sistematización de la experiencia se pudieron evidenciar las impresiones del público a partir de una serie de encuestas muy cortas. Ambas poblaciones resaltaron la importancia de percibir el arte desde otras ópticas como las que propuso la instalación, así como también el valor de la exploración sensorial que se ve tan limitada en nuestro cotidiano.

La música y los colores generaron diversos sentimientos y sensaciones que nutrieron la experiencia estética del espectador, llevándolos a jugar con los sentidos. El trabajo de color en la instalación fue uno de los ejes conductuales para la población sorda, pues le daban un soporte visual a la experiencia y les invitaban a marcar los ritmos y la vibración de la pieza sonora. Para ambas poblaciones fue muy interesante la expresión creativa al sentir las frecuencias y vibraciones en todo el cuerpo, el poder plasmar esas sensaciones en la pared y transmitir a través de la pintura y la escritura todo el mundo interior que se estaba viviendo.

Es importante resaltar que en la interacción de la cabina, no habían limitantes entre los dos grupos poblacionales, pues cada uno disfrutaba de la experiencia más allá de sus limitaciones y diferencias, llevando a los espectadores a escuchar más allá de lo auditivo, pues como lo proyectaba Laura; “…este proyecto no me lo imaginaba como resultó, lleno de emociones, una experiencia muy bonita, llegaron personas de la población con discapacidad auditiva y la población oyente, estaban tan emocionados con la experiencia que quería volver a entrar, eso fue como un logro, porque lo que yo quería era que se sintieran muy cómodos y que jugarán.”

La importancia de este tipo de proyectos es invaluable, pues propone otros espacios de interacción e inclusión social de estos grupos poblacionales, a partir de nuevas miradas sobre la discapacidad y recordándonos el valor de la diferencia. Necesitamos más espacios de circulación y difusión para este tipo de proyectos artísticos, que aportan sustancialmente a la transformación social y la equidad desde el arte.

Laura Polania con su instalación Universo Sonoro tiene un gran trabajo por explotar; su ingenio y talento le permitirá permear otros espacios artísticos para que esta iniciativa llegue a otros públicos, integrando a diversas poblaciones en torno a experiencias sensoriales, pues como lo decía Víctor Hugo: “Qué importa la sordera del oído cuando la mente oye; la verdadera sordera, la incurable sordera es la de la mente.” ¡Larga vida a este proyecto!

FICHA TÉCNICA / Titulo: Universo Sonoro: Una instalación de arte sonoro y sensorial para la población con discapacidad auditiva y la población oyente.  Diseño, producción e investigación artística: Laura Polania Formato: Instalación artística  País: Colombia Año: 2019

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